Disfraces de una noche de juerga para olvidar

Cuando acudes a una fiesta de disfraces siempre piensas que no merece la pena acercarte y alquilar uno, que simplemente buscando por casa seguro que encuentras algo que te sirva para salir del paso, y ese es tu primer error de la noche. Por tanto terminas intentando disfrazarte de algo en algunas ocasiones con más gracia que otra y al final llegas a la fiesta preparado para todo. Lamentablemente durante todo ese tiempo no has pensado ni en un momento que seguramente alguna persona querrá inmortalizar lo que allí ocurra, y esto supondrá que años más tarde fotos de tus disfraces improvisados se pasearán por todo el mundo.

Por eso si buscas en las viejas fotos seguro que puedes encontrarte alguna similar a esta, de una noche loca de fiesta de disfraces en la que algunos o algunas no tuvieron mucho tiempo para prepararse el disfraz.

Disfraces de una noche de juerga para olvidar.

Disfraces de una noche de juerga para olvidar.

La vaca que hace muuu es uno de los más usados, y en este caso con ubres incluidas. Las carcajadas que provoca este disfraz están aseguradas, aunque no sabemos si es el más aconsejado para labrarse una buena reputación.

Está claro que con una sábana, unos cuernos y un globo atado con una cinta nos sobra, pero luego no hay que quejarse. No hay que pedir explicaciones por que los comentarios en las redes sociales no sean de tu agrado. Por eso es importante prepararse bien un disfraz antes de acudir a una fiesta, y si es un fiestón mucho peor, nunca improvisar nada porque al final todo termina volviéndose en nuestra contra.

Quizás el mejor disfraz que podemos usar es ir bien vestidos, a poder ser con traje incluido, y decir que vamos de políticos chorizos. Con que asome un billete por el bolsillo ya lo tenemos conseguido. De este modo si nos hacen algunas fotos siempre saldremos como un pincel.

El mejor consejo ante una fiesta de disfraces es nunca elegir un disfraz con cuernos si tienes pareja, si ya es posible que tras una noche loca te los lleves puestos, mejor no comenzar la noche ya con ellos, si tiene que pasar que pase, pero no lo fuerces. Por eso a la hora de seleccionar el disfraz piensa en lo que pretendes decir cuando lo llevas puesto, al igual como qué pensarán los demás del disfraz cuando lleven dos copas de más, porque una vez entras por la puerta de la fiesta ya no hay vuelta atrás. Recuerda que si la elección no fue la correcta ya puedes esconderte en el baño, aunque no te sirva de nada, porque seguro que al final terminan inmortalizando el momento y subiéndolo a las redes sociales.

Si no quieres que las fotos de tus disfraces sirvan de materia prima para la moda que se lleva tras las elecciones, lo mejor es no hacerte fotos cuando te vayas de fiestón, porque si lo haces la semilla del diablo ya estará plantada, y al cabo de los años seguro que tendrá sus frutos y no serán de tu agrado, puedes estar seguro/a.