Dónde está el límite en los bolsos

Está claro que los bolsos tienen una función mucho más importante que la de almacenar las cosas que llevamos a diario, pero deberíamos plantearnos dónde está el límite, hasta dónde podemos llegar con los diseños de bolsos pero sin superar el umbral de lo razonable.

El diseño de los bolsos debe ser llamativo, pues sin duda debe ser la función más importante, pero quién debe marcar el límite de la decencia, quién debe ser la persona o entidad que nos diga, ese bolso no se puede llevar y deberían de detener al que lo ha diseñado y fabricado, pues de momento no tenemos a ese quién.

Diseños podemos encontrar muchos, algunos de dudoso gusto, pero siempre esperamos que alguien tenga algo de cordura, o eso pensábamos hasta que hemos visto los siguientes diseños, siéntate si no quieres caerte.

Dónde está el límite en los bolsos

Dónde está el límite en los bolsos

Si llevar una pobre rana o sapo del hombro no te parece suficiente, llevar una peluca o cabeza colgando igual ya te pone los pelos como escarpias, y si no lo hace comienza a preocuparte, porque aunque no lo pienses, es preocupante.

No debe ser muy gratificante pensar que todos los grandes pájaros que te sobrevuelen estarán pensando, ese/a tio/a tiene mi comida colgado de su hombro, qué poca vergüenza.

Pero sin duda lo que hará pensar un poco más será si debemos cepillar el pelo de la cabeza que llevamos como bolso, pues si no lo haces serás una persona desaliñada, y si lo haces estarás rozando la locura, pues así empiezan las pobres personas que terminan en un manicomio.

El límite del diseño no está fijado y en los bolsos parece que o se ha traspasado o ya no hay límite, y no sabemos qué opción es peor. Por eso si los diseñadores ya no tienen límite por lo menos piensa tú en imponer alguno, aunque solo sea para que alguien muestre un poco de cordura en este mundo.

Ahora deberás pensar la próxima vez que compras un bolso si este ha superado el límite o todavía posee un diseño que se puede mostrar a todo el mundo, pues al final algunos modelos ya parece que solamente se pueden enseñar en círculos reducidos, con lo que conlleva esa frasecita.

Si no puedes resistir la tentación y terminas comprando un bolso de gusto similar o más fuerte que los ejemplos, recuerda que el límite final siempre lo asignas tú, por lo que si te detienen cuando giras la calle no digas que el culpable es el diseñador o el vendedor, eso ya no vale, tuviste tiempo suficiente para pensarlo, y al final sucumbiste.

Si vimos que los unicornios vienen pisando fuerte, está claro que los bolsos con las mil y una formas y colores nunca se quedarán a la zaga, pero una cosa es querer destacar con un objeto llamativo, y la otra es que te paren por la calle porque parece que llevas una cabeza colgando, vamos que ni los de Walking Dead lo hubieran augurado.