El peligro de las camisetas gigantes de tu pareja

Pasas la noche en casa de tu pareja y cuando te levantas no tienes nada que ponerte, y como siempre recurres a lo más habitual, coges una de sus camisetas que seguramente será como unas 5 tallas más, y eso tirando por lo bajo, te la pones y como es normal te sirve de vestido hasta las rodillas o incluso hasta los tobillos.

Si tuvieras donde elegir, siempre es mejor seleccionar una camisa que una camiseta, siempre es más sexy, pero si resulta que no encuentras camisas en su armario y finalmente pillas una camiseta, sin darte cuenta acabas de caer en una tentación de la que difícilmente podrás escapar. Ahora pertenecerás al mundo de las adictas/os a las camisetas grandes.

Pueden servir para salir de un apuro pero no deben convertirse en una prenda habitual, porque todo el glamour se pierde si repites más de una vez esta situación, seguro que al final no puede terminar bien. Por eso lo mejor es no caer en la tentación de seguir usando esas camisetas enormes.

Pero como siempre, algo puntual resulta que se quiere implantar como algo habitual, y por eso desde el mundo asiático nos vienen con un sinfín de modelitos de camisetas gigantes para poder vestir a diario con dicha prenda, o acostarte con ellas porque son igual de grandes que una sábana, o incluso ponerlas de toldo, con una parte de ella puedes taparte perfectamente y seguir cubriendo el torso sin problemas.

El peligro de las camisetas gigantes de tu pareja.

El peligro de las camisetas gigantes de tu pareja.

Vamos que más que para vestir sirven para todas las cosas que quieras menos para usarlas como camisetas. Las malas lenguas dicen que ya las están usando como cortinas, porque se lavan muy fácilmente, cosa rara para este tipo de productos.

Está claro que si te gusta vestirte con las camisetas super, ultra o mega gigantes no tendrás que lidiar con el problema de ponerse unos pantalones de dos tallas menos, mejor que sean de 7 tallas más. Pero seamos serios, la ropa está para llevarla puesta no para arrastrarla, y eso es lo que sucede cuando te pones encima esos trozos de tela que hubieran servido para arrastrar a las carabelas que se fueron para las américas.

Ponerse un look desenfadado con una camiseta que sea un poco ancha es algo a lo que casi todas/os han recurrido alguna vez en su vida, pero ropa ancha no significa ropa en la que cabe toda la familia dentro, y no estamos hablando de una familia monoparental, sino de una numerosa a la que le han tenido que ampliar el libro de familia.

Desde oriente está claro que nos quieren cobrar más dinero por las prendas, y están poniendo más tela en lugar de mejorar la confección o utilizar un tejido más resistente. Pero que las confeccionen no significa que tengamos que comprarlas, las camisetas grandes deben ser de un solo uso, porque hoy puede sobrar mucho, pero mañana igual ya nos falta y nuestra salud se verá mermada por esa falta de poder ver como evoluciona nuestro cuerpo, que siempre tiende al ensanche.