La moda de las uñas intocables

Llevar las uñas decentes es simplemente una cuestión de higiene, por eso la manicura no es un capricho, vamos salvo que lo que busques sea llamar la atención, en este caso la cosa cambia.

Hacerse la manicura es un tratamiento que siempre debemos hacernos, mujeres y hombres varias veces al año como mínimo, para que los profesionales comprueben que nuestras uñas están en buen estado y evitar problemas durante su crecimiento, pero los tratamientos pueden pervertirse en muchas ocasiones, y eso es lo que parece que está pasando últimamente.

Al parecer ya no es suficiente con que llevemos unas uñas bien cuidadas o de colores, ahora es necesario que sean más llamativas incluso que la ropa, y esto produce algunos problemas, porque al parecer la desmesura no tiene fin.

La moda de las uñas intocables

La moda de las uñas intocables

En el ejemplo de la imagen podemos visualizar que los límites ya los estamos sobrepasando, ya no es suficiente un poco de brillo o una manicura francesa, eso parece una moda del pasado, ahora hay que ser sorprendente y dejar a todos con la boca abierta cada vez que muestras tus uñas.

Como reclamo es muy llamativo, aunque habría que ver lo cómodas que son, pues comerse unas buenas alitas de pollo puede ser todo un show con este tipo de uñas, pues al final no sabes si comes alitas o avalorios de los que tienes pegados a tus uñas, vamos crujiente crujiente.

¿Cómo pueden ponerse las manos en los bolsillos?, ¿cómo pueden buscar cosas en su bolso sin perder alguno de los accesorios pegados? Estas preguntas son un misterio, aunque al parecer ya están usando pegamentos que ni la mismísima NASA posee para no perder componentes de tus uñas supertuneadas.

Las uñas no deben molestar para poder realizar cualquier tarea diaria, desde comer hasta limpiarnos el trasero, pues aunque suene mal, con esas uñas también tendrán que limpiarse sus posaderas, y no quiero ni pensar que pueden hacer esas uñas con el papel higiénico, así que mejor cambiaremos de tema.

Unas uñas sencillas pero bien cuidadas son siempre signo de elegancia y distinción, en cambio unas uñas tan recargadas como las de la imagen siempre ofrecen una visión de tener pocas cosas que hacer, vamos que se está todo el día a la bartola, y aunque no sea cierto, eso es lo que piensa todo el mundo, pues el tiempo que se tiene que dedicar a el cuidado de sus uñas no lo están dedicando a realizar ninguna otra actividad.

No es importante si hacen o no otras cosas, pero las uñas tuneadas en exceso pueden provocar rechazo y sin duda no ayudarán a ofrecer una visión elegante de la persona, por eso ante estas situaciones, lo mejor es cortar por lo sano, y arrancarles los postizos para evitar males mayores a aquellas personas que en un momento de locura transitorio decidieron hacerse esas uñas, porque solamente podemos pensar que fue una locura, pues en caso contrario no sabríamos que pensar.

Como viene siendo habitual con la bikini manía todos los veranos, esto de las uñas tuneadas también tiene sus altibajos, pero sin duda una vez las llevas puestas ya puedes sentirte una superdiva.