Las trenzas no se llevan, ¡cámbiate de peluquero!

Que te gustara la serie de Pippi Calzaslargas no quiere decir que la tengas como referente de moda, la niñez es un periodo muy convulso y no todo lo que observes debes aplicarlo cuando ya tienes algunos años. Las trenzas no se llevan y mucho menos de cortinilla, hay mil formas de recogerse el pelo al igual como mil complementos para adornarlo, pero las trenzas en los hombres no se llevan y nada de lo que puedan decirnos nos convencerá.

Si tu novia te dice que te hagas una trenza acabas de tener un problema de difícil solución, lo más fácil es que abandones, dile que te marchas de voluntario al otro lado del mundo y que lamentablemente no podrás volver a verla, que vuestra historia no tiene futuro y por eso debe terminar. Es la solución menos traumática, porque el resto de opciones nunca terminarán bien.

El flequillo no se debe recoger en trenzas, mejor usar gomina y parecer un banquero, aunque ahora estos últimos están un poco mal vistos, seguro que es porque han elegido una marca más barata de gomina, a ellos también les afecta la crisis aunque la gente no lo sepa.

Si no haces caso y al final terminas con estas pintas acuérdate de nuestros consejos, nunca es tarde para salir corriendo de voluntario a otro país.

Las trenzas no se llevan, lo mejor será cambiar de peluquero.

Las trenzas no se llevan, lo mejor será cambiar de peluquero.

¡Qué lastima de peinado! Con lo guapo que estaría este chico con una camisa, sin la cadena y con el pelo rapado, pero si los cuellos altos nunca debieron ponerse de moda lo mismo podríamos decir de las trenzas en los hombres, ni un hipster oculto tras una barba de años podría lucir un look decente con este peinado. Y para arreglarlo se atreve a incluir accesorios en las trenzas, todo un lujo de provocación y sabiduría.

Aunque el problema de este chico no debe ser su estilismo, el problema está en su peluquero, porque ha sido un hombre, una peluquera nunca habría permitido esto. Entonces el consejo es claro, cambia de peluquero o de país, la elección es tuya.

Los peluqueros/as son los dioses a los que acudimos para pedirles consejo, para solicitarles que obren un milagro y nos solucionen eso que tenemos en la cabeza y no podemos arreglar ni tras dos horas frente al espejo. Pero habría que preguntarse antes de acudir, ¿hemos rezado lo suficiente para que ellos puedan obrar el milagro?, solucionarnos el marrón o la mofeta que tenemos en la cabeza y no quiere huir.

La mejor solución o por lo menos la más económica y sencilla es no recurrir a las trenzas, porque al final no existirá peluquero/a que lo solucione, salvo que use las tijeras, por eso cuando pienses en hacerte unas trenzas y salir a la calle debes plantearte la siguiente pregunta. ¿A quién le sientan bien las trenzas? Si tu respuesta es a Pippi estas salvado porque no saldrás a la calle, pero si no has respondido ese nombre ya no tienes remedio, por eso esperamos que busques pronto otro peluquero/a para mejorar tu futuro, porque de tu presente ya no te libra nadie.