Los hijos no deben decorar la ropa de la boda

Cuando te casas teniendo ya hijos/as en muchas ocasiones puede ser un problema, porque si los niños/as quieren meter baza en tu bodorrio empieza a limitar su participación, está bien que ayuden y sean también los protagonistas, pero normalmente cuando tienen menos de 10 años, pues como que con ellos no va incorporado el sentido del ridículo, y eso puede ser un gran problema.

Son adorables, cariñosos, están para comérselos, pero en 10 segundos pueden arruinarte toda la preparación de meses o incluso años, son peor que un asesino en serie suelto en la carnicería de un supermercado. Lo mejor es que los vistas con algo elegante pero que pique y que moleste, porque mientras se preocupan de la ropa que llevan puesta no estarán haciendo de las suyas, seguro que sabes de lo que estamos hablando.

Si te ha salido un hijo/a con dotes para la confección, el diseño o la decoración mantenlo lejos de los puntos más calientes, porque si tiene ocasión no dejará títere con cabeza.

Aquí tenemos las consecuencias de dejar al libre albedrío las mentes de los pequeños/as, ellos se emocionan y terminan diseñando todo el vestuario, incluido el de la dama de honor, y el del sacerdote porque no se deja, pero mira que mirada le pega la niña pequeña por ignorarles.

Los hijos no deben decorar la ropa de la boda.

Los hijos no deben decorar la ropa de la boda.

No necesitan un año para prepararlo, los niños/as te lo hacen todo en apenas unos minutos, mientras les dura la energía entre comida y comida, y cuando te quieres dar cuenta ya han conseguido marcar su tendencia en todo el transcurso de la boda.

Nunca puedes hacerte una idea de los materiales, complementos o componentes que usarán para decorar y confeccionar la ropa, desde telas preciosas hasta las cortinas, pasando por algún tipo de colorante para dar una pincelada de color, colorante que puede ser desde pintura a pimentón, todo sirve y todo es válido para su mente, ellos tienen una idea y no pararán hasta plasmarla, aunque sea arrasando con la casa entera.

Sus mentes no poseen ataduras, todo está permitido y la prohibición no existe, si tienen algo en la cabeza no pararán hasta plasmarlo, pero ya sabes cómo terminara su proceso de creación.

Para que tengas una boda tranquila con respecto a los trajes de los novios lo mejor es asignar a los niños/as alguna tarea menos llamativa, por ejemplo, siempre puedes asignarles el catering, seguro que te sorprenderán. La nocilla o nutela con papas seguro que será un buen aperitivo, al que seguirán unos espaguetis con lacasitos y para terminar de postre antes de la tarta un calipo, para que todo el mundo tenga la lengua de algún color. Sin duda será una boda que nadie podrá olvidar tras pasarse la siguiente semana sin poder salir del baño.

Si con la advertencia de que en las bodas solamente hay que beber agua no tenías suficiente, ahora también sabes que si dejas a los niños/as decorar tu vestido de novia o el traje del novio, seguro que tus suegros te hacen un monumento al novio/a que más quiere a su hijo/a.