Los hombres deben fijarse mucho dónde miccionan

Puede resultar un tema insignificante pero a más de uno ya le ha costado un disgusto grandísimo, y es que miccionar no ha sido tan difícil desde la época de los cinturones de castidad.

La nueva moda de los disfraces de camuflaje urbano están provocando serios problemas al género masculino, pues ya se han dado casos de errores, humanos al fin y al cabo, que han provocado lluvias en los vestidos de algunas personas que ataviadas con esta nueva moda, se pasean por la calle sin un cartel que lo anuncie.

Esta moda es peligrosa, muy peligrosa, y seguramente provocará más de un malentendido, pues aunque no esté bien a la gente que le aprieta la vejija termina miccionando en cualquier lugar, aunque no sea lo correcto y esté mal.

Los hombres deben fijarse mucho dónde miccionan

Los hombres deben fijarse mucho dónde miccionan

La imagen lo dice todo, esta ropa de camuflaje es como llevar una diana colgando, seguro que algún día alguien intentará acertar, puedes estar seguro, así que si no quieres salir trasquilado o trasquilada, quítate ya este tipo de vestimentas.

No nos parece nada bien que haya gente que vaya por la calle con un vestido de camuflaje urbano, y mucho menos si se parece a un urinario, pues no pensamos que pueda llegar seco ni un solo día a casa tras un día entero paseándolo por las calles, es sin duda una auténtica temeridad.

Las vejigas tanto de los hombres como de las mujeres son muy especiales, son muy suyas por decirlo de algún modo, pues cuando se empeñan en decir que ya no pueden más, ya puedes ser una persona rica o pobre, intelectual o un simple cazurro, tu vejiga mandará cuándo y dónde miccionarás, ella tiene el poder y la persona es un mero títere bajo su voluntad.

Por eso no podemos llevar puestos este tipo de ropas de camuflaje urbano por la calle, pues si una mujer la ve puede ser que se reprima, al fin y al cabo no lo usa todos los días, pero como un hombre vea esas ropas, su vejiga tomará el control y no tardará ni un segundo en prepararse para miccionar sobre dichas ropas.

Es como si te llamaran a gritos, ¡ven y micciona!, por eso solamente podemos decir que hay que prohibir ese tipo de ropas de camuflaje, pues si son aguas menores todavía se puede llegar a soportar, pero y si un niño pequeño lo confunde con un baño pequeñito especial para él, lo que puede empezar como unas aguas menores se puede convertir en un berenjenal del que difícilmente podremos salir sin esuciarnos las manos.

No sigas esta moda, no es buena para ti, pues no habrá ningún día del año en el que puedas decir hoy no ha llovido, y eso aunque vivas en un desierto.

Si con la moda de las uñas intocables las mujeres tienen serios problemas para realizar un gran número de cosas durante el día, esta moda de la ropa de camuflaje urbano puede provocar serios problemas tanto al que la lleve puesta como para los de su alrededor, pues las confusiones pueden provocar regueros muy calentitos.