Me sobra o me falta pantalón, he ahí el dilema

Ir de compras y que los pantalones sean como tu propia piel es algo imposible. Que vayas a comprarte un pantalón y que no sea muy largo o muy corto es casi un expediente X, se dice que los hay pero tu nunca los encuentras, y eso que buscas y buscas.

Pero no te rindas, al final seguro que en una galaxia muy lejana encontraremos ese pantalón que nos viene que ni pintado, pero mientras tanto, hablemos de la longitud de los pantalones en función de la estatura del modelo que los lleva.

Puestos en situación, está claro que cuando nos probamos un pantalón, o nos sobra de largo o nos viene corto. Lo más normal es que nos venga largo, porque para corto ya estarán las manos de los aprendices de modista/o que se encargarán de cortar y cortar hasta que al final ya no es un pantalón, o por lo menos yo pensaría que esto en algún momento lo fue.

El dilema del siglo, me sobra o me falta pantalón.

El dilema del siglo, me sobra o me falta pantalón.

Pues lo sigo pensando, creo que esto antes era un pantalón, pero o Eduardo manos tijeras es de su familia o su modista, normalmente la abuela, la pobrecilla tiene parkinson y se le ha ido la mano un rato largo.

Está claro que esta mujer quería enseñar carne, y muy bien que hace, pero podría haberse ahorrado cargarse unos vaqueros si hubiera salido en tanga a la calle, al resultado es lo mismo, porque el culo lo tiene al aire.

Por eso lo mejor es elegir una buena modista o sastre que te deje el largo del pantalón a tu medida, ni muy largo ni muy corto, porque las personas con unas tijeras somos un peligro, mira que nos gusta tener entre nuestras manos ese objeto tan peligroso.

Pero aunque peligrosas, las tijeras siempre son necesarias, o no, según se mire.

El dilema del siglo, me sobra o me falta pantalón.

Mejor que sobre pantalón, siempre podemos esconderlo.

También podemos optar por hacernos dobladillos o tratar de esconderlos, o bueno, por lo menos intentarlo, aunque esconder, esconder, no escondemos nada.

Sin duda este modelo tiene sus ventajas, pantalón y calcetín todo en uno, por el precio de uno te ahorras el otro. Aunque no debe ser muy cómodo el look, pero la moda es lo que tiene, a veces hay que sufrir un poco para dar el cante.

En este último caso o por pereza o por desconocimiento la chica muestra el problema en todo su apogeo, se compra los pantalones que le gustan y como siempre le quedan largos, muy pero que muy largos, y en su casa ya no tienen ni tijeras ni cinta aislante, muy usada para hacer los dobladillos.

Realmente estas personas se han visto al espejo antes de salir a la calle, por nuestra parte lo dudamos, pero igual podemos estar equivocados, porque esta es la nueva moda y todavía no nos hemos enterado por el Twitter.

La solución siempre es sencilla para este problema tan extendido de los bajos del pantalón, marcas el pantalón y le haces un dobladillo para comprobar si lo tienes a la medida correcta, si te sirve para ir a regar o para fregar el suelo, no lo tienes a la medida, prueba de nuevo.