Mejor no participar en los concursos de belleza

La belleza de una persona puede ser deslumbrante, pero si capturamos el momento de forma inadecuada el recuerdo se verá truncado y nadie podrá disfrutar de dicho momento, más bien se preguntarán cómo se pudieron hacer esa foto.

Eso es lo que suele suceder con los concursos de belleza, donde hombres o mujeres desfilan para que un grupo de jueces elija a la persona más guapa, siempre según sus gustos. Pues bien hay concursos de belleza de muchos tipos, y en más de una ocasión sus ganadores se arrepintieron tras verse años después, seguro que no mereció la pena porque los recuerdos que avalan su victoria son de lo más variopintos.

Por ejemplo, tenemos a Miss Naranja, una mujer muy bella pero que entre tantas naranjas no sabemos si pretendían hacer un bodegón. Suponemos que lo del concurso de Miss Naranja sería una excusa, pero seguro que hubiera quedado mejor Miss y el nombre de la ciudad, pero al parecer con tanto concurso ya les faltaban nombres libres, y ya se sabe, hay que coger el primero que se te ocurra.

Mejor no participar en los  concursos de belleza.

Mejor no participar en los concursos de belleza.

Por tanto si participas en alguno de estos concursos lo mejor es no hacerte fotos, si ganas recoges el premio y te marchas sin dejar constancia fotográfica, pues seguro que te toca algún fotógrafo artista que pretende pasarse de listo y termina haciendo una instantánea de la que hasta tus nietos sentirán vergüenza ajena.

Los concursos de belleza solamente sirven para que mentes calenturientas usen sus pañuelos para recoger la baba que les cae tras el desfile de algún o alguna concursante. Si tan importante es la belleza de una persona, pues que salgan desnudas o desnudos y que muestren sus anatomías, y la o el que más suerte haya tenido que sea la ganadora o ganador.

Para que salir vestidos si la finalidad del concurso de belleza es comprobar lo guapa/o que es una persona. Pues si ahora nos imaginamos la misma foto pero con la modelo Miss Naranja desnuda, el resultado de la instantánea seguro que sería para enmarcar.

A los pocos a los que la naturaleza les ha obsequiado con unas facciones y unas proporciones de lo más admirables deberían someterse a trabajos fotográficos profesionales, sesiones fotográficas en las que se pueda sacar el máximo partido a su belleza, y olvidarse de presentarse a los concursos de belleza donde te comparan con naranjas, limones o vete a saber que otra excentricidad.

Por tanto lo mejor es olvidarnos de los concursos de belleza, dejar de lado estas competiciones absurdas donde todo es mamoneo por decirlo de forma educada. No te fíes de esos concursos, seguro que con los años te arrepentirás de haber participado, y si finalmente aceptas, fíjate siempre con qué está hecho tu vestido, no te pongas nada hecho con naranjas o cualquier fruta, que ya es bastante penoso salir rodeado de estas como para tener que también llevarlas encima. Al lado son horribles para una foto, pero encima ya ni te quiero contar.