No debemos mostrar la ropa interior, salvo en la cama

Hace medio siglo era impensable pasear por la calle y encontrarse a una persona, independientemente del sexo en paños menores, o incluso que alguna de sus prendas íntimas pudiera asomarse o transparentarse entre sus ropajes. Pero la cosa parece que ha cambiado.

Lo primero que deberíamos decir es, si vas a enseñar no te quedes a medias, las medias tintas no son buenas, o lo muestras todo o eres recatada/o.

Por eso cuando ves por la calle a cientos de personas que pretenden ocultar sus ropas más íntimas con otras prendas muy transparentes te preguntas, se piensan que somos tontos/as el resto de personas que los observamos.

Esas personas pretenden engañarnos y nunca lo conseguirán, todos sabemos que quieren mostrar su ropa interior pero tienen vergüenza, y por eso la ocultan, pero solo un poco. Por eso tenemos que hacer un llamamiento, si hay gente que quiere mostrar su ropa interior para qué se ponen ropa transparente, lo mejor es ponerse la ropa interior por encima de la otra ropa, y con esto problema solucionado, ellos/as contentos porque la muestran y nosotros/as también porque no tememos que despepitarnos los ojos para poder fijarse bien en la ropa interior que llevan puesta.

Aquí tenemos un ejemplo que levantará una sonrisa, si tras mirar la foto no la tienes en la cara, seguro que perteneces al grupo de personas que odia hacer cola durante la compra.

No debemos mostrar la ropa interior.

No debemos mostrar la ropa interior.

En este caso la persona que lleve esta ropa interior podrá rodearse de gente contenta, porque todo el mundo que logre adelantarla, si no se quedan todo el rato admirando sus posaderas, tendrá en su cara una sonrisa de oreja a oreja, independientemente del sexo o la edad, una sonrisa solamente conlleva otra sonrisa.

Pero no es suficiente, si esa misma ropa interior la llevase puesta por encima del vestido la respuesta de las personas con las que se cruza sería mucho más gratificante, por eso para que mostrar a medias algo que sabes que producirá mucho más efecto si se contempla en todo su esplendor. No hay que esconder las cosas que nos pueden hacer felices a nosotros y a los demás, así que si quieres mostrar, muéstralo todo y olvídate de las contemplaciones.

Por eso no ocultemos aquello que pretendemos mostrar, rompamos ya las vestiduras que nos comprimen y comencemos a ponernos ya la ropa interior por encima, es fácil y no suele haber problema porque siempre es más elástica, por lo que si la moda no nos convence, siempre podemos volver a usarla en su forma habitual.

Si somos de las personas que vamos enseñando todos los días la ropa interior por la calle, seguro que también seremos de aquellos que participan en los concursos de belleza, unos locos que no tienen límite pero que con los años se arrepentirán. Por eso mejor deja tu ropa interior debajo de la ropa, que para eso se confeccionó, y mejor no participes en los concursos de belleza, son engañadores de mentes, lo sepan o no lo sepan.