Si bebes no te vistas

Está claro que cada persona tiene un gusto para combinar las prendas con las que se viste, al igual como para elegirlas, pero lo que todos debemos cumplir a rajatabla es el principio universal, si bebes no te vistas.

La bebida y el vestirse deben estar prohibidos, es una combinación tan letal como el alcohol y los medicamentos, por tanto si hay alcohol en tu cuerpo no pretendas vestirte y salir vivo o viva del intento, seguro que te arrepientes el resto de tu vida del conjunto que logras enfundarte.

Pero este principio no solamente se debe restringir al alcohol, cualquier sustancia estupefaciente puede provocar el mismo resultado, por tanto hay que estar sobrios al 100% para poder evitar salir a la calle con cualquier modelito, la cosa es seria y no puede tomarse a cachondeo.

Cuando se mezcla la bebida y el arte del vestirse puede obtenerse un cóctel explosivo que nos puede traer unas consecuencias impredecibles, y que seguramente también serán inolvidables, veamos un posible ejemplo.

Si bebes no te vistas

Si bebes no te vistas

Si logras salir a la calle con este vestido seguro que has debido tomar algo, pues todavía no puede entrarnos en la cabeza que una persona pueda salir a la calle vestida así sin estar bebida o haber tomado algo más fuerte.

El trabajo de nuestro cerebro es frenético cuando estamos revisando nuestro armario para comprobar las prendas disponibles y elegir la más adecuada, no sale humo porque tenemos un sistema de refrigeración fantástico, pero está claro que hierve por dentro. Hay que tener presente que no solamente revisa las posibles combinaciones de colores formas y texturas, también está comprobando cuando nos pusimos esa prenda por última vez y en que situación, por lo que no para de acceder a la memoria y preparar distintas opciones. Vamos que necesitaríamos muchos ordenadores potentísimos para hacer lo mismo que nuestro cerebro.

Pues ahora pensemos en que pasará por nuestro cerebro cuando llevamos unas copas de más o alguna otra sustancia que no le deja precisamente trabajar a pleno rendimiento, pues que la lía, monta un brainstorming a lo loco y no sabe desechar ninguna de las ideas, y al final termina permitiendo que la gente se vista como la de la imagen.

Si ya hemos comentado que debemos tener presente dónde tenemos que ir a la hora de elegir nuestros vestidos o ropas, seguro que con un poco de alcohol eso nos pasa desapercibido, y por eso puedes encontrarte gente vestida de esa guisa en determinados lugares, y lo primero que piensas es, ¿me habré equivocado de lugar?,¿yo diría que esto era una tienda o una farmacia y no la fiesta sobre la fiebre del sábado noche?

Está claro que cuando bebemos más de la cuenta perdemos los papeles, así que mejor no vestirse y esperar a que se nos pase, porque si ya muchos no saben cuándo un pantalón está bastante roto yendo serenos, mucho menos lo sabrán cuando llevan una copa de más, que casi siempre suele ser más de una.